domingo, 12 de noviembre de 2017

EMOCIONES.

¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde su vida?.  Mateo 16, 26.

EMOCIONES

Muchas de nuestras enfermedades orgánicas proceden de emociones negativas: tristeza, o depresión; nerviosismo o ansiedad; rabia, odio o resentimiento. Se dice que el 80% de nuestras enfermedades se debe al estrés (conjunto de emociones negativas) tensión, ansiedad, molestia, enojo.

Lo opuesto a las emociones negativas que nos enferman, es lo que San Pablo llama  Frutos del Espíritu: Amor, alegría, paz,  generosidad, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio de sí mismo. Con ello incrementarás la salud.

Que Dios y María Santísima te bendigan.   Mary y Jaime.

sábado, 11 de noviembre de 2017

ALTA CALIDAD DE VIDA.

"No todo el que me dice: ¡Señor! ¡Señor! Entrará en el Reino de los Cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los Cielos".
Mateo 7, 21.

ALTA CALIDAD DE VIDA

Alimentación sana, ejercicio físico, postura correcta, descanso adecuado, respiraciones profundas, dormir lo suficiente, buenas ideas, actitud mental positiva, alegría, optimismo, entusiasmo, oración, fe, esperanza, amor, conciencia tranquila, pureza de alma, estado de gracia, vida en paz, búsqueda de Dios, pensamientos positivos.

Que Dios y María Santísima te bendigan.   Mary y Jaime.

viernes, 10 de noviembre de 2017

PERSEVERANCIA Y ENTREGA.

Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna. Juan 3, 16.

PERSEVERANCIA Y ENTREGA

Perseverancia y entrega (Cantidad y Calidad) se convertirán en dos virtudes que pueden transformar nuestra vida.

La perseverancia suele ser la Cantidad, y la entrega es la Calidad en el esfuerzo que efectuamos. Perseverancia y entrega, unida a la ayuda de Dios.

La perseverancia es una gran virtud que nos llevará al éxito. La perseverancia todo lo alcanza. Jamás fracasaremos si somos perseverantes.

Debemos insistir, persistir y volver a insistir. Nunca hay que desfallecer. Dios premiará nuestro esfuerzo. La perseverancia es la clave del éxito. Si soy perseverante, jamás fracasaré.

Perseverancia es la gota de agua que logra perforar una piedra.

Que Dios y María Santísima te bendigan.   Mary y Jaime.

jueves, 9 de noviembre de 2017

VIVE.

 

El Reino de los Cielos es como un tesoro escondido en un campo. El hombre que lo descubre, lo vuelve a esconder; su alegría es tal, que va a vender todo lo que tiene y compra ese campo. Mateo 13, 44.

VIVE

(José María Napoleón)

Nada te llevarás cuando te marches, cuando se acerque el día de tu final.

Vive feliz ahora mientras puedes, tal vez mañana no tengas tiempo para sentirte despertar.

Siente correr la sangre por tus venas, siembra tu tierra y ponte a trabajar.

Deja volar libre tu pensamiento, deja el rencor para otra tiempo echa tu barca a navegar.

Abre tus brazos fuertes a la vida, no dejes nada a la deriva, del cielo nada te caerá.

Trata de ser feliz con lo que tienes vive la vida intensamente, luchando lo conseguirás.

Y cuando llegue al fin tu despedida, seguro es que feliz sonreirás, por haber conseguido lo que amabas, por encontrar lo que buscabas, porque seguiste hasta el final...

Que Dios y María Santísima te bendigan.   Mary y Jaime.

lunes, 6 de noviembre de 2017

NO TENGO ORO NI PLATA, MAS LO QUE TENGO TE LO DOY.

Velen, pues, porque no saben en qué día va a venir su Señor. Mateo 24, 42.

 

NO TENGO ORO NI PLATA, MAS LO QUE TENGO TE LO DOY.

(De Cartas a mi Hijo)

 

Querido hijo:

 

Lentamente se aproxima el tiempo en que debo emprender el camino que no tiene regreso, no puedo llevarte conmigo, y te dejo en un mundo en que los buenos consejos no salen sobrando.

 

Nadie es sabio de nacimiento, aquí el tiempo y la experiencia enseñan y limpian la conciencia. Yo he observado el mundo más tiempo que tú. Querido hijo, no todo lo que brilla es oro. He visto caer algunas estrellas del cielo, y quebrarse muchos bastones en los que uno confiaba para poderse sostener.

 

Por eso quiero darte algunos consejos, y decirte lo que yo encontré y lo que el tiempo me ha enseñado:

 

Nadie es grande si no es bueno, y nada es verídico si no perdura. No te dejes engañar por la idea de que puedes aconsejarte solo, y que conoces el camino por ti mismo; este mundo material es para el hombre demasiado poco, y el mundo invisible no lo percibe, no lo conoce; ahórrate pues, esfuerzos vanos; no te aflijas, y ten conciencia de ti mismo.

 

Considérate demasiado bueno para obrar mal; no entregues tu corazón a cosas perecederas. La verdad, hijo querido, no es gobernada por nosotros, sino que nosotros debemos ajustarnos a ella.

 

Ve lo que puedas ver, y para ello usa tus propios ojos; y con respecto a lo invisible y eterno, atente a la palabra de Dios.

 

Mantente fiel a la religión de tus padres, y huye de los merolicos teólogos. No desconfíes de nadie tanto como de ti mismo; dentro de nosotros vive el juez que no engaña, y cuya voz es más importante para nosotros, que el aplauso de todo el mundo, y la sabiduría de los griegos y egipcios.

 

Hazte el propósito, hijo, de no actuar contra su voz. Y si algo piensas o intentas hacer, póntelo primero en la mente, y pídele consejo a tu juez interno; al principio él hablaré únicamente en forma muy suave, balbuceando, como una criatura inocente; sin embargo, si honras su inocencia, soltará su lengua, y te hablará en forma más perceptible.

 

Aprende con gusto de los demás, y escucha con atención donde se hable de sabiduría, dicha humana, luz, libertad, virtud; pero no confíes inmediatamente en todo; porque no todas las nubes llevan agua, y existen diversos caminos para seguir.

 

Hay quienes creen que dominan una materia porque hablan de ella, pero no es así, hijo mío; no se tienen las cosas por poder hablar de ellas; palabras, sólo son palabras; ten cuidado cuando fluyan en forma demasiado hábil y ligera, pues los caballos cuyos carros están cargados de mercadería, avanzan con pasos más lentos.

 

Nada esperes del trajín, ni de los trajinantes, y pásate de largo donde haya escándalo callejero. Si alguien quiere enseñarte sabiduría, mírale la cara, si lo ves enorgullecido, déjalo, y no hagas caso de sus enseñanzas, por más famoso que sea; lo que uno no tiene,  no lo puede dar.

 

Y no es libre aquél que puede hacer lo que quiere, sino que es libre aquél que puede hacer lo que debe hacer; y no es sabio el que cree que sabe, sino aquél que se percató de su ignorancia, y logró sobreponerse a la vanidad.

 

Piensa con frecuencia en cosas sagradas, y ten la seguridad de que ello te traerá ventajas, y así serás como la levadura que fermenta la masa del pan.

 

No desprecies religión alguna, puesto que están consagradas al espíritu, y tú no sabes lo que pudiera estar oculto bajo apariencias insignificantes; desdeñar algo es fácil, hijo, pero es mucho mejor comprenderlo.

 

No instruyas a otros, hasta que tú seas instruido. Acógete a la verdad, si puedes, y gustosamente permite que te odien a causa de ella; sabe sin embargo, que si tus cosas no son cosas de verdad, cuida de no confundirlas, puesto que de ser así vendrán sobre ti las consecuencias.

 

Simplemente haz el bien, y no te preguntes por lo que de ello resulte. Quiere sólo una cosa, y ésa quiérela de corazón. Cuida de tu cuerpo, pero no de tal manera como si fuera tu alma. Obedece a la autoridad, y deja que otros la discutan.

 

Sé recto con todo el mundo, pero no te confíes fácilmente. Sé correcto con cualquier persona, pero confíate difícilmente. No te mezcles en asuntos ajenos, y los tuyos arréglalos con diligencia:

 

No adules a persona alguna, y no te dejes adular. Honra a cada quien según su rango, y deja que se avergüence si no lo merece; no quedes debiéndole a persona alguna, pero sé afable como si todos fueran tus acreedores. No quieras ser siempre generoso, pero procura ser siempre justo.

 

A nadie debes sacar canas; sin embargo, cuando obres con justicia, no te preocupes por ellas: Desconfía de la gesticulación, y procura que tus modales sean sencillos y correctos.

 

Y si tienes algo, ayuda y da con gusto, y no por ello te creas superior, y si nada tienes, ten a mano un vaso de agua fresca, y no por ello te creas menos.

 

No lastimes a doncella alguna, y piensa que tu madre también lo fue. No digas todo lo que sabes, pero siempre debes saber lo que dices.

 

No te apoyes en algún grande; no te sientes donde se sientan los burlones, porque ellos son los más miserables de todas las criaturas.

 

Respeta, y sigue a los hombres piadosos, mas no a los "santurrones"; el hombre que tiene en su corazón verdadero temor a Dios, es como el sol, que brilla y calienta, aunque no hable.

 

Haz lo que merezca recompensa, pero no pretendas obtenerla. Si tienes necesidades, quéjate ante ti mismo, y ante nadie más.

 

Cuando yo muera, ciérrame los ojos, y no me llores.

 

Ayuda y honra a tu madre mientras viva, y entiérrala junto a mí.

 

No tengo oro ni plata, mas lo que tengo te lo doy.

 

Que Dios y María Santísima te bendigan.   Mary y Jaime.

sábado, 4 de noviembre de 2017

COMO EL AZÚCAR.

"Velen y oren para que no caigan en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil". Mateo 26, 41.

COMO EL AZÚCAR
Un día la profesora preguntó a los niños que explicaran quién es Dios. Un niño levantó la mano y dijo: Dios es nuestro padre, creador del Cielo y de la Tierra, de todo lo visible y lo invisible. La maestra insistió: ¿Cómo saben que Dios existe si jamás lo han visto? Una niña levantó la mano, y dijo: Mi mamá dice que Dios es como el azúcar en el agua de limón; no vemos el azúcar, pero sab emos que está allí. No vemos a Dios, pero lo sentimos, sabemos que está presente. Vemos a Dios con los ojos de la razón y de la fe.

Que Dios y María santísima te bendigan.   Mary y Jaime.

viernes, 3 de noviembre de 2017

SIETE PENSAMIENTOS

"Velen y oren para que no caigan en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil". Mateo 26, 41.

 

SIETE PENSAMIENTOS

 

  1. El porvenir de la humanidad está en manos de quienes sepan dar a las generaciones venideras razones para vivir y razones para esperar.

 

  1. La puntualidad no es cuestión de reloj, sino de respeto y educación.

 

  1. Los valores no se enseñan, se contagian.

 

  1. La mayor  victoria está en vencerse a sí mismo.

 

  1. Sufrir llorando es humano; sufrir callado es heroico; sufrir sonriendo es glorioso.

 

  1. Las abejas trabajan en la obscuridad; el pensamiento, en el silencio; la virtud, en el secreto.

 

  1. Cada palabra bondadosa salida del corazón puede edificar un castillo.

 

 

Que Dios y María Santísima te bendigan.   Mary y Jaime.

 

 

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