jueves, 18 de febrero de 2016

UN CONGRUENTE.

"Yo soy el buen pastor. El buen pastor arriesga su vida por las ovejas". Juan 10, 11.

UN CONGRUENTE

Es sincero: piensa lo que dice y dice lo que piensa. Es íntegro: hace concordar sus actos con sus palabras. Su expresión y mirada y lo que está manifestando no se contradicen. Su cuerpo dice lo que sus palabras expresan. Reconoce cuando ha cometido un error. Es consciente de que más vale una imagen que cien palabras. Es respetuoso de las ideas de los demás. No actúa guardando las apariencias.

Que Dios y María Santísima te bendigan.   Mary y Jaime.

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