sábado, 17 de agosto de 2013

MI ORACIÓN.

MI ORACIÓN

(Pergamino diez de "El Vendedor más Grande del Mundo" de Og Mandino)

¿Qué hombre tiene tan poca fe, que en un momento de gran angustia no haya invocado a Dios?

No se necesita estar saturado de religión para reconocer que nuestros clamores son una forma de oración, y que no hay nada indigno en clamar pidiendo ayuda.

De ahora en adelante oraré no para pedir cosas, sino para obtener luz y dirección.

No pediré riquezas, amor, buena salud, victorias mezquinas, fama, éxito o felicidad, como si ordenara a un mesero u hotelero que me sirviera comida o me proporcionara una habitación; no.  

Pediré orientación, guía, luz, a fin de que se me señale el camino para adquirir estas cosas, y mi oración siempre encontrará respuesta.

Señor, creador de todas las cosas, ayúdame para que no pierda el camino del éxito y la felicidad.

No pido oro ni comodidades; dame la habilidad para aprovechar mis oportunidades; enséñame a conquistar con palabras, y a prosperar con amor; enséñame a permanecer humilde en los fracasos, sin perder de vista el premio de la victoria.

Ponme frente a temores que puedan templar mi espíritu, pero dame valor para reírme de mis dudas; dame un número suficiente de días para alcanzar mis metas, pero también ayúdame a vivir el hoy como si fuera el último.

Guía mis palabras para que sean fructuosas; disciplíname para no darme por vencido, y ábreme los ojos para ver la oportunidad.

Enriquéceme con buenos hábitos, pero dame comprensión para las debilidades humanas.

Que comprenda que todo pasará, pero que reconozca también cuanto he logrado.

Exponme al odio para que no me sea extraño, pero lléname de amor, para hacer de los extraños mis amigos;  que todo esto sea así si es tu voluntad.  

Debe existir un lugar para mí;  guíame, ayúdame, señálame el camino.  

Haz que llegue a ser todo lo que tú tenías planeado para mí cuando me plantaste para germinar en la viña del mundo.  

Ayuda a este ser,  a este humilde vendedor; guíame, Dios; guíame, Señor.

Que Dios y María Santísima te bendigan.   Mary y Jaime.

jueves, 15 de agosto de 2013

UNA MIRADA, UNA SONRISA Y UNAS MANOS.

UNA MIRADA, UNA SONRISA Y UNAS MANOS

(Extracto de reflexión dominical del padre Rogelio Narváez Martínez)

Un joven de Sant Quirze de Besora, de 26 años de edad, auxiliar geriátrico, diseñador de moda y pintor, lo deja todo y se marcha a la India a cuidar leprosos con la Madre Teresa de Calcuta.

Preguntándole a la Madre Teresa si hay que tener una vocación especial para tratar y servir a los ancianos y a enfermos, responde: "Lo que hay que tener es una mirada, una sonrisa y unas manos."

Una mirada: Hay miradas que se interesan por uno, miradas que confortan, miradas de paz, miradas de bondad, miradas que infunden ánimo y esperanza, miradas capaces de transmitir comprensión, afecto y ternura.

Una sonrisa: Se ha dicho que después de todo, sólo hay en el mundo tres cosas de valor: ser bueno, hacer el bien y manifestarlo con una plácida sonrisa. Marden escribió: "La sonrisa es una verdadera fuerza vital, la única fuerza capaz de mover lo inconmovible".

Unas manos: Los biógrafos de San Camilo de Lelis cuentan que enseñaba a los novicios cómo debían mudar la ropa a los enfermos y cómo debían hacerle sus camas. Sabía el santo que una cama puede representar un elemento de gran alivio del enfermo, pero también un tormento, y que las manos tenían una gran importancia. Dicen que a veces aconsejaba: "¡Quiero ver más afecto materno! Hemos de poner más corazón, más alma en las manos".

Decía la madre Teresa de Calcuta, Samaritana del siglo XX, que en el mundo sólo hay tres cosas de valor: ser bueno, hacer el bien y manifestarlo con una plácida sonrisa."

Que Dios y María Santísima te bendigan.   Mary y Jaime.

 

 

 

miércoles, 14 de agosto de 2013

“DIEZ LECCIONES QUE APRENDÍ EN MEDIO SIGLO DE VIDA”.

"DIEZ LECCIONES QUE APRENDÍ EN MEDIO SIGLO DE VIDA"

(Extracto de reflexión dominical del padre Rogelio Narváez Martínez)

Lo importante no es el lugar sino el descanso.

Lo importante no es el espacio sino la compañía.

Lo importante no es el regalo sino el afecto.

Lo importante no será nunca el florero sino la flor.

Sloan Wilson el célebre escritor de "El Hombre del Traje Gris", cuando cumplió 50 años de vida escribió un texto llamado:

"Diez lecciones que aprendí en medio siglo de vida".

Me agrada la número diez ya que habla con toda la sinceridad del mundo:

"De joven me interesó la política durante algún tiempo, pero me fastidió pronto.

Me interesaron los negocios mucho tiempo, pero al fin me aburrieron.

Aunque pueda parecer sentimental, lo único  realmente significativo que he encontrado en la vida han sido mi esposa y mis hijos.

Sin ellos me encontraría más desesperado que un millonario en banca rota".

Que Dios y María Santísima te bendigan.   Mary y Jaime.

martes, 13 de agosto de 2013

LA MENTE.

LA MENTE

La mente es el único instrumento sobre la tierra capaz de crear un pensamiento.

La mente humana no tiene limitaciones creativas. Si tú crees que no puedes ser mejor, nunca serás mejor.

Nunca harás más de lo que tú crees que puedas hacer.

El peor enemigo de uno mismo es uno mismo.

Tu mente puede ser tu mejor amigo o tu peor enemigo.

La misma capacidad constructiva que tiene la mente, es la misma capacidad que tiene destructiva.

Eres lo que eres y estás en donde estás por lo que has puesto en tu mente, pero puedes cambiar lo que eres y puedes cambiar en donde estás si cambias lo que pongas en tu mente.

Es increíble cómo todos los seres humanos podemos cambiar todo, cambiando nuestra forma de pensar.

Si eres positivo preparas tu mente para el éxito. Una persona con fe tiene más energía, tiene mucha más capacidad creativa.

Si te entregas con entusiasmo, cuerpo, alma y con toda pasión a tus sueños y a tu trabajo, tendrás asegurado el éxito.

Lo que tú quieras en la vida requiere de una entrega total.

El pensamiento positivo afecta todo lo que haces, impregna de elevadas vibraciones todo lo que te rodea.

Solamente trabaja en tu beneficio y en el de los demás.

Que Dios y María Santísima te bendigan.   Mary y Jaime.

 

 

sábado, 10 de agosto de 2013

VIVIRÉ Y DEJARÉ VIVIR.

VIVIRÉ Y DEJARÉ VIVIR

 

¡Nadie me ha ofendido!

Son mis expectativas de lo que esperaba de esas personas, las que me hieren.

 

Las expectativas las creo yo con mis pensamientos.

No son reales. Son imaginarias.

 

Si yo esperaba que mi pareja reaccionara de tal y cual forma, y no lo hizo; mi pareja no me ha hecho nada; es la diferencia entre las atenciones que yo esperaba que ella tuviera para conmigo y las que realmente tuvo, las que me hieren.

Nuevamente, eso está en mi imaginación. Nadie me ha ofendido. Son mis ideas acerca de cómo deberían actuar las personas.

 

Reconoceré que la mayoría de las personas nunca va a cuadrar con esas ideas que tengo, porque ellas tienen las suyas.

 

Dejaré a las personas ser.

Dejaré que guíen sus vidas como mejor les plazca.

Es su responsabilidad.

 

Daré consejo si me lo piden, pero permitiré que tomen sus decisiones, es su derecho divino por nacimiento: el libre albedrío, la libertad.

 

Nadie me pertenece.

Ni mis padres, ni amigos, ni hijos, ni pareja.

 

Todos formamos parte del engranaje de la naturaleza.

 

Viviré y dejaré vivir.

 

Que Dios y María Santísima te bendigan.     Mary y Jaime.

 



viernes, 9 de agosto de 2013

HOGAR.

HOGAR

 "El hogar, ¿qué es un hogar?
El hogar no son las piedras, son las almas.
El mueblaje no es el oro, es el cariño.
Si se quieren, qué ricos los pobres,
Si no se aman, qué pobres los ricos.
El amor inventó los hogares,
y las aves del cielo los nidos.
Si se quieren, el agua qué fresca,
el pan qué exquisito.
No hacen falta en la mesa más flores
que las flores que pone el cariño".

(Ramón de Campoamor, siglo XIX)

Que Dios y María Santísima te bendigan.   Mary y Jaime.

 

 

jueves, 8 de agosto de 2013

QUE YO VEA.

DIOS SIEMPRE ESCUCHA NUESTRAS ORACIONES.

QUE YO VEA

"Un mendigo ciego llamado Bartimeo estaba sentado junto al camino.

Al oír que pasaba Jesús comenzó a gritar:

"Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí".

Y muchos lo increpaban para que se callara, pero él gritaba mucho más:

"Hijo de David, ten compasión de mí".

Jesús se detuvo y dijo: "¡Llámenlo!".

Y llamaron al ciego diciéndole:

"¡Ánimo! Levántate, que te llama".

Él, tirando su manto, saltó y se llegó a Jesús.

Y Jesús le dijo:

"¿Qué quieres que te haga?".

El ciego respondió: "Señor, que yo vea".

Y Jesús le dijo:

"Ve, tu fe te ha salvado":

Al punto recobró la vista y seguía a Jesús por el camino.

San Marcos X, 46-52.

Que Dios y María Santísima te bendigan.   Mary y Jaime.

Entradas populares