miércoles, 14 de diciembre de 2011

JOE LOUIS Y ROCKY MARCIANO.

NO VAYAS A TERMINAR COMO YO

Extracto de reflexión dominical del padre Rogelio Narváez Martínez

Hace algunos años veía una película documental sobre el célebre boxeador Rocky Marciano, muy diferente a la edición comercial que lleva "n" número de episodios.

Se trata de la historia sobre aquel boxeador ítalo-estadounidense que, de acuerdo a las estadísticas del boxeo ha sido al parecer el único que como campeón de peso completo nunca perdió una pelea profesional.

Marciano en su juventud era un entrañable admirador del gran Joe Louis, en él se inspiró para aficionarse al boxeo.

A ese mismo que tuvo que vencer para adjudicarse el cinturón deportivo como monarca de la máxima división.

Hay una escena casi al final de la cinta, que critica esa inercia en nuestra vida que nos impide detenernos y valorar lo que realmente es importante.

Rocky Marciano recibe una noticia que le hace cimbrarse: su amigo y muy admirado Joe Louis se encuentra en un hospital público librando el último combate en esta tierra, se encuentra debatiéndose entre la vida y la muerte, y en ese litigio se encuentra sólo, abandonado.

Marciano se traslada en un avión para visitarlo, y así Joe Louis, al verlo entrar por la puerta de su habitación en aquel nosocomio, le agradece y le da un consejo para que Rocky no haga lo que él ha hecho de su vida, de tal manera que le desea a Rocky no terminar pagando las consecuencias que él tuvo que pagar:

"Marciano, retírate a tiempo. No vayas a terminar como yo, solo y abandonado en un hospital. Nadie me visita. Mi familia no sabe que estoy aquí, yo ni siquiera sé donde están ellos, y es que, fui yo el que les abandoné.

¿Sabes? Toda mi vida fue un ganar y ganar, y solamente ganar, hasta que lo perdí todo, perdí mi familia, a mi esposa y a mis hijos, a las personas que realmente me querían, porque hay un momento en que al amor lo asesinamos, no es que haya muerto, le matamos con nuestras acciones. Mientras tienes dinero siempre tendrás gente que con intereses mezquinos que están a tu alrededor, y que mientras les ofrezcas bienes te  solaparán todo, pero, son los mismos que te abandonarán después de que ellos hayan corrido a tus seres queridos, y los mismos que correrán cuando tú ya no tengas qué ofrecerles. ¡Marciano, tienes que retirarte a tiempo! Acepta mi consejo".

Que Dios y María Santísima te bendigan.     Mary y Jaime.

 

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